Sal
Históricamente, la sal como producto, era la causa de las guerras y luchas entre grupos europeos. La eventual entrada de los holandeses en Bonaire, hace cerca de cuatro siglos, sirvió para definir el valor de la sal.
La producción de sal se redujo con la abolición de la esclavitud en 1863. Pero, la sal siguió siendo producida conforme iba fluctuando la demanda del mercado, las tarifas y el clima. En los años 1960, una empresa estadounidense diseñó nuevos mecanismos solares, revitalizando la industria de la sal.
Hoy, Cargill Corporation es responsable de la producción de sal en la pujante industria salina de Bonaire. Enormes montículos de cristales de sal pueden ser vistos al sur de Bonaire. Los visitantes pueden observar la cosecha de sal y los barcos que la cargan con un transportador que atraviesa la vía de la costa.
Anidado en las Salinas se encuentra el Reservorio de Flamingos. Los Flamingos están protegidos por la ley, pero pueden ser vistos desde la carretera. La entrada al reservorio está prohibida para asegurar la proliferación de la especie.


